Category: Año 2010

El 19 de Junio del 2010, tuvimos una participación en el “Espacio Fisac de Daimiel” , como parte de los actos de celebración que la iglesia evangélica de esta localidad organizó, contando con la participación de José Pablo Sánchez, director de “Buenas Noticias TV”, como conferenciante. Un tiempo entrañable, con un auditorio repleto (aproximadamente 200 personas), en el que pudimos gozarnos alabando al Señor con muchos hermanos y, compartiendo el evangelio con otros que no lo son todavía.

Pero nuestra actividad principal en el año 2.010, ha quedado marcada por la inclusión en la prestigiosa “Red de Teatros de Castilla La Mancha”, lo que ha permitido a este Coro afianzarse en el ámbito cultural de nuestra región, así como permitirnos compartir la palabra del Señor con muchas personas que no le conocen.

La gira comenzó en el Auditorio de Carranque (Toledo), el día 6 de noviembre, donde pudimos disfrutar de un precioso escenario, con una afluencia aproximada de 180 personas.

Nuestro segundo concierto nos llevó al lugar más lejano de la gira. El 20 de noviembre marchamos a Sigüenza (Guadalajara), en la denominada “Ermita de San Roque”. En este lugar contamos con el inestimable apoyo de la Iglesia Evangélica de esta localidad, lo que nos permitió trabajar al lado de personas que viven y sienten el evangelio de manera similar a la nuestra. El resultado de su labor se vio traducido en un auditorio
repleto (aproximadamente 300 personas y algunos en la calle, ya que no pudieron entrar) y un público entregado que mostró su satisfacción por el mensaje desde el principio.

De aquí marchamos a la zona de Ciudad Real, llegando el 4 de diciembre a Santa Cruz de Mudela. Un pueblecito pequeño, pero un público fantástico (aproximadamente 250 personas). Expresiones como “nos habéis llevado al cielo” o “esto le hacía falta a este pueblo” nos llenaron de gozo.

En el siguiente concierto tuvimos una de las experiencias más gratificantes, pero a la vez más duras de toda nuestra gira. El 10 de diciembre marchamos a Herencia, donde nos habían convocado para cantar en una iglesia católica. Muchos teníamos dudas del resultado, muchos nervios y cierta tensión…. pero la conclusión no pudo ser mejor. El público entregado desde el primer momento (aproximadamente 300 personas), muchos de ellos visiblemente emocionados e incluso algunos manifestando su deseo de conocer más acerca de nuestra fe. En definitiva un testimonio difícilmente igualable.

Al día siguiente estábamos exhaustos, pero con los ánimos renovados; el 11 de diciembre nos dirigimos a Moral de Calatrava, donde nos esperaba un precioso auditorio. Unas 150 personas asistieron al concierto, muchos de ellos volvieron a disfrutar con el testimonio del Coro y vivimos un día de auténtica alabanza a nuestro Dios.

Para finalizar la gira, marchamos a la zona de Albacete. El 17 de diciembre nos dirigimos a Villamalea (Albacete), donde pudimos actuar delante de 300 personas aproximadamente y, muchos de ellos, escucharon (según sus palabras) el evangelio por primera vez.

Concluimos en Pozo-Cañada, donde celebramos el concierto más “familiar” de todos. Únicamente unas 50 personas asistieron al concierto, muchos de ellos familiares y amigos, por la cercanía con Albacete, pero, quizás por esa razón pudimos estar más relajados y compartir más ampliamente y mejor con todos aquellos que asistieron.

Como regalo final, el 19 de diciembre, el Señor nos brindó la posibilidad de cantar en el Culto Evangélico de Navidad que se retransmitió en la 2 de Televisión Española el pasado 26 de diciembre. Damos gracias a Dios por esta oportunidad. Los nervios de la Televisión siempre restan la posibilidad de disfrutar plenamente, pero el calor de los hermanos de una iglesia como General Lacy en Madrid y la sensación de que Dios confirmaba que nuestro trabajo “no es en vano”, hicieron de este concierto una experiencia emotiva y gratificante.

En definitiva, un total aproximado de 2.000 personas escucharon el testimonio del Coro Gospel de Castilla La Mancha en el año 2.010; muchos alabaron la calidad musical, la congruencia entre lo que se cantaba y cómo se vivía en el escenario, el mensaje de nuestras canciones, el compromiso con el que se alababa a Cristo y, en definitiva, el buen trabajo realizado; pero sobre todas las cosas nos queda el testimonio de aquellas personas que se acercaron más a Cristo, aquellas que lo conocían y pudieron disfrutar de auténtico tiempo de alabanza y la satisfacción de haber sido colaboradores de Cristo en Su Obra.